
Hoy se considera que el control de enfermedades como el SRS y el BKD es esencial para mejorar la sostenibilidad de la industria salmonicultora, reduciendo el uso de antibióticos y optimizando los procesos productivos.
La industria del salmón avanza en el control de enfermedades relevantes como el SRS y el BKD. Iniciativas como el Proyecto Control de SRS de Aquabench, el desarrollo de vacunas y el uso de inteligencia artificial para predecir tratamientos están impulsando nuevas soluciones para mejorar la salud de los peces, reducir el uso de antibióticos y optimizar los procesos productivos en la salmonicultura.
Este proyecto, iniciado en 2015, tiene como objetivo principal reducir las prevalencias de SRS y el uso de antibióticos en la industria salmonicultora, contando con la participación de once empresas: AquaChile, Australis, Camanchaca, Cermaq Chile, Cooke Aquaculture, Cultivos Yadrán, Mowi Chile, Multi X, Salmones Austral, Salmones Blumar y Salmones de Chile.
Durante esta década ha impulsado acuerdos dentro del Plan de Reducción de Antibióticos y avances en estrategias productivas y de tratamiento, proporcionando herramientas clave para disminuir la mortalidad por SRS y mejorar la gestión productivo-sanitaria en la industria.
Además, ha contribuido en tres aspectos relevantes: Primero, 42 diversos estudios, tanto en terreno, como análisis de información, han permitido definir las principales dosis de antibióticos a utilizar y también las más eficaces para el control de SRS.
“En segundo lugar, logramos una definición consensuada de buenas prácticas, donde el principal punto, en términos de lograr una buena eficacia de los tratamientos con antibióticos, es que estos sean oportunos”, mencionaron desde Aquabench.
“Aquí debemos considerar dos importantes aspectos: Por una parte, la detección temprana de la enfermedad y, por otra, el tiempo que demoran las empresas en llegar con el alimento medicado al centro de cultivo. A veces hay diferencias importantes entre las compañías”, agregaron.
Por eso, han puesto énfasis en este aspecto, de hecho, para el año 2026 planearon organizar un workshop sobre este tema para analizar cómo lo están abordando. Asimismo, en el proyecto se hace un seguimiento continuo respecto al uso de los antibióticos y la eficacia para controlar la
enfermedad. Una empresa se puede comparar a través de un benchmarking con sus pares y así analizar su gestión internamente.
Uno de los avances más importantes para limitar el uso de antibióticos surgió a partir de un análisis estadístico que hicieron en el proyecto respecto de las principales medidas a adoptar. Así, hace al menos cinco años atrás, se implementaron acuerdos internos para limitar el uso de antibióticos en distintos niveles.
Respecto de las buenas prácticas sanitarias, estas se comparten de forma permanente durante todo el año a través de distintas instancias del proyecto.
Fuente:Aqua.cl.
Fotografía: Sernapesca.

