Patricio Urbina: «Hoy el compliance es un componente estructural de la continuidad operacional»
Publicado el: 9 julio 2026
En conversación con Medios AQUA, el gerente de Contraloría y Cumplimiento de Salmones Austral afirmó que el compliance se ha convertido en un pilar estratégico para la gobernanza corporativa, integrando gestión de riesgos, continuidad operacional y legitimidad social.
Fuente: Aqua.cl

El concepto de compliance ha evolucionado durante los últimos años dentro de la industria salmonicultora, ampliando su alcance más allá del cumplimiento regulatorio. Para el gerente de Contraloría y Cumplimiento de Salmones Austral, Patricio Urbina, actualmente forma parte de la gobernanza corporativa y participa en la gestión de riesgos que pueden afectar la sostenibilidad y continuidad operacional de las compañías.

En entrevista con Medios AQUA, el ejecutivo explicó que esta evolución ha llevado al compliance a convertirse en un elemento transversal dentro de la organización, con incidencia tanto en la gestión estratégica como en la operación diaria. En ese contexto, sostuvo que el cumplimiento ya no puede entenderse únicamente desde la perspectiva normativa, sino también como un mecanismo para fortalecer la confianza y anticipar riesgos que podrían afectar el desarrollo del negocio.

«Desde el inicio de la Ley, el compliance ha evolucionado desde un enfoque principalmente normativo hacia una mirada mucho más integral, siendo un pilar estratégico de gobernanza corporativa. Hoy no solo asegura el cumplimiento regulatorio, sino que gestiona riesgos críticos para la sostenibilidad del negocio, incluyendo variables reputacionales, sociales y territoriales. De esta forma, el compliance deja de ser un área reactiva y pasa a ser un habilitador de confianza hacia autoridades, comunidades y stakeholders, contribuyendo directamente a la creación de valor de largo plazo”, expresó.

Esta transformación también ha modificado la manera en que las empresas abordan la continuidad operacional. En opinión de Urbina, el cumplimiento constituye hoy una condición necesaria para sostener las operaciones y avanzar en el cumplimiento de los objetivos estratégicos de una organización.

«Hoy el compliance es un componente estructural de la continuidad operacional. Una desviación en cumplimiento -regulatorios, ambientales o sociales- puede generar sanciones, paralizaciones o pérdida de permisos. Por lo tanto, el cumplimiento es una condición base para operar y es parte integral del desempeño organizacional, contribuyendo a identificar y anticipar riesgos, asegurando estabilidad operacional y protegiendo el cumplimiento de los objetivos estratégicos y financieros de la compañía», sostuvo el ejecutivo.

Desde esa perspectiva, explicó que el compliance debe incorporarse a la gestión cotidiana y formar parte de la toma de decisiones en todos los niveles de la empresa, más que limitarse a procesos de supervisión o control.

«El cumplimiento se traduce en procesos definidos, controles críticos, matrices de riesgo, indicadores de gestión, auditoría interna y capacitación continua. Sin embargo, el elemento clave es que el cumplimiento esté incorporado en la toma de decisiones diaria de la operación, tanto en centros de cultivo como en plantas de proceso», explicó.

A su juicio, esa integración requiere una coordinación permanente entre las distintas áreas de la organización, de manera que los mecanismos de control acompañen la gestión operacional y no funcionen de manera independiente.

«En la práctica, el compliance se implementa a través de una arquitectura de control robusta que incluye matrices de riesgo, indicadores de desempeño, procesos con puntos de control críticos y sistemas de monitoreo continuo. Sin embargo, el factor diferenciador radica en su integración en la gestión operacional diaria, asegurando que las decisiones en todos los niveles -desde centros de cultivos, plantas de procesos y operaciones- estén alineadas con estándares regulatorios, éticos y corporativos», dijo Patricio Urbina.

El ejecutivo añadió que este enfoque también ha incorporado desafíos que hace algunos años tenían una presencia mucho menor dentro de la gestión corporativa. Entre ellos mencionó la necesidad de considerar variables vinculadas a la confianza, la legitimidad y la percepción territorial, entendiendo que también inciden en la sostenibilidad de las empresas.

«Uno de los principales desafíos a nivel de gobernanza es la gestión de variables intangibles como la confianza, la legitimidad y la percepción territorial. Estas dimensiones, aunque no tradicionales en los sistemas de control, tienen un impacto en la sostenibilidad del negocio. Por ello, se está avanzando en su incorporación a través de indicadores de gestión, monitoreos y sistemas de información integrados que permitan traducir estas variables en señales tempranas para la toma de decisiones estratégicas», expresó.

En ese escenario, Urbina considera que la industria salmonicultora está avanzando hacia una visión donde el cumplimiento normativo continúa siendo un requisito indispensable, pero debe complementarse con otros elementos asociados a la legitimidad y la confianza.

«La industria está avanzando hacia una visión donde la legitimidad social es tan relevante como el cumplimiento técnico. Cumplir la norma sigue siendo indispensable, pero no suficiente. Hoy es necesario generar confianza, transparencia y coherencia en el actuar, integrando excelencia operacional con legitimidad social como pilares para la sostenibilidad del negocio», concluyó.